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La firma de Redmond compartió los avances de su equipo de investigación y desarrollo sobre una pantalla que permite tocar e interactuar con objetos virtuales tridimensionales.

Cuando pareciera que la era de la tridimensionalidad está explorada por todos lados, Microsoft da un paso para introducirse en una de las tendencias más atractivas: hacer que las pantallas táctiles sean tridimensionales, pero no sólo visualmente sino al tacto también.

Recientemente, la compañía ubicada en Washington confirma que están desarrollando esta pantalla con todos los elementos que esto requiere para que funcione, debido que para que la experiencia sea completa se utiliza un brazo robótico, además de las ya tan conocidas gafas 3D.

Según las pruebas ya realizadas por Microsoft, cuando una persona toca una figura sobre la pantalla podrá sentir por medio del tacto la forma de la figura; durante la investigación los usuarios han logrado determinar formas simples como cubos, pirámides o círculos sin mirarlos. El brazo robótico es la herramienta que ayuda a simular la resistencia del objeto que toca el usuario.

Para Michel Pahud, científico del proyecto, el objetivo es simple: “Cuando los dedos presionan la pantalla el sentido del tacto se mezcla con la visión estereoscópica. Y si logramos dar con la convergencia correcta de la pantalla y vamos refrescando las imágenes de manera constante para que calcen con la percepción de profundidad de los dedos, la información recibida por el cerebro debería ser suficiente para que el mundo virtual se acepte como real”. Por eso, un par de lentes 3D completan el kit para la aventura.

Desde la compañía de Redmond afirman que esta investigación no sólo busca mejorar la experiencia del entretenimiento, sino que además se puede aplicar en otras áreas como en la educación o en la medicina. Por ello, también experimentaron con los datos de una imagen de un cerebro humano y como resultado determinaron que la pantalla les permitía explorar usando el tacto y visualizando distintos cortes de la imagen.

Este podría ser un gran avance de la ciencia en pos de la salud humana, además del universo de entretenimiento por explorar que queda cuando se abre una ventana tridimensional que además de mirar podremos tocar.